En un 2025 caracterizado por la estabilización del ciclo de tasas y un crecimiento económico más focalizado por industrias, la banca mexicana volvió a sostenerse en su actividad esencial: otorgar financiamiento, atraer recursos y cobrar por operaciones. En ese contexto, BBVA México -uno de los bancos más importantes y reconocidos del país- concluyó enero-septiembre de 2025 con un desempeño que integra rentabilidad elevada, mayor colocación de crédito y solidez en la calidad de su cartera, de acuerdo con sus informes trimestrales.
Los datos que caracterizan el año (hasta septiembre)
El banco informó que, durante los primeros nueve meses de 2025, su utilidad neta alcanzó 74,213 millones de pesos, lo que representó un incremento anual del 5.2%.
En el mismo corte, el retorno sobre capital (ROE) se ubicó en 26.4% y el índice de eficiencia en 32.6%, dos métricas que, en la práctica, cuentan la historia de un negocio que crece sin disparar sus costos al mismo ritmo.
¿De dónde salió el crecimiento?
La palanca principal fue el margen. El margen financiero acumulado (enero-septiembre) alcanzó 173,124 millones de pesos (+6.7% anual), con un margen de interés neto (MIN) reportado de 7.0%.
A eso se sumó el “motor silencioso” de la banca de consumo: comisiones y tarifas netas por 36,577 millones (+4.6%).
Y, durante un año marcado por episodios de volatilidad, el mercado también aportó impulso: intermediación con un resultado de 13,886 millones (+32.5%).
Crédito: crecimiento, pero con mezcla más rentable
En su comunicación a inversionistas, BBVA México destacó que la cartera de crédito (etapas 1 y 2) llegó a 1,982,180 millones de pesos, +9.6% interanual, impulsada por familias e individuos.
En ese ámbito, la entidad destacó progresos en productos por lo general más lucrativos:
- Tarjetas de crédito: saldo 212,779 mdp, +14.1% anual
- Automotriz: 75,249 mdp, +18.6%
- Hipotecario: 380,685 mdp, +8.1%
- PyME: saldo 153,876 mdp, +16.9%
Del lado del fondeo, el reporte del banco marcó captación bancaria total por 1,913,757 mdp (+10.1%) y un indicador de liquidez (crédito/depósitos) de 103.1% a septiembre.
Riesgo: nivel de morosidad reducido y un “colchón” de respaldo
En calidad de activos, BBVA México informó un índice de morosidad (IMOR) de 1.7% y una cobertura de 182.5% al cierre de septiembre, cifras que reflejan una cartera sólida y provisiones amplias.
Eso sí: el costo del riesgo también se ve en resultados. Las estimaciones preventivas sumaron 43,888 millones (+9.6%), en línea con el crecimiento natural de la cartera, según el propio banco.
Capital y credibilidad: una mejora de verdadero impacto
En octubre, BBVA México destacó un nivel de capitalización del 20.0% (superior al umbral regulatorio) BBVA México Inversionistas y el incremento en la calificación de Fitch a ‘BBB+’ con perspectiva ‘Estable’, anunciado en su informe trimestral.
Digital: la “fábrica” de eficiencia (y de comisiones)
Más allá del estado de resultados, el banco atribuye parte de su desempeño a la migración digital: reportó 27 millones de clientes digitales (alrededor de 80% de su base) y 3,424 millones de transacciones en nueve meses (+11.3%).
¿Cómo luce BBVA en comparación con otro gigante del sistema? El caso de Banorte
Para dimensionar el pulso del sector, Grupo Financiero Banorte —otro de los referentes bancarios en México— reportó para enero-septiembre de 2025 una utilidad neta de 42,914 mdp (+1%) y un ROE del grupo de 22.3%.
Durante el 3T25, Banorte reportó una utilidad trimestral de 13,008 mdp, en un periodo caracterizado por eventos especiales, incluida la desconsolidación de Bineo y un aumento de provisiones por un caso aislado en la cartera comercial.
Lectura editorial: lo que 2025 revela acerca del panorama bancario en México
Lo que revelan estos resultados (por lo menos hasta septiembre) es una banca que se encuentra:
- Sosteniendo rentabilidad vía margen + comisiones (con eficiencia operativa fuerte).
- Empujando consumo y PyME como mezcla de crecimiento, mientras la captación se mantiene sólida.
- Cuidando la calidad del activo (morosidad baja), pero sin “regalar” riesgo: las provisiones crecen conforme crece la cartera.
- Digitalizando para abaratar costos unitarios y ampliar transaccionalidad, que luego se refleja en comisiones.